LEY ORGÁNICA DE PROTECCIÓN DE DATOS

Jueves, 22 de Marzo de 2012

¿CALIDAD O CANTIDAD?

Sin querer caer en la tópica y típica pregunta de ¿qué es mejor: calidad o cantidad? Pues bien, en esta ocasión no puedo evitarlo y, además, respondo con mayúsculas: CALIDAD.
Uno de los Principios Básicos de la Protección de Datos de Carácter Personal, es el Principio de Calidad. Los datos personales que se recogen y usan o tratan deben ser adecuados, pertinentes y no excesivos, en relación con el ámbito y las finalidades determinadas, explícitas y legítimas para las que se hayan obtenido.
Por ejemplo: En una empresa se está llevando a cabo un proceso de selección de personal para cualquier funcionalidad y una persona considera que puede postularse como candidato al puesto de empleo que ofrecen, por lo que así lo comunica. Además del curriculum vitae, el departamento de recursos humanos de la organización en cuestión, exige al candidato que aporte su Declaración de la Renta del ejercicio anterior.
En mi opinión, se vulnera totalmente, el Principio de Calidad, el artículo 4 de la LOPD, donde se halla establecido dicho Principio y, por tanto, es motivo suficiente para interponer una denuncia ante la Agencia Española de Protección de Datos.
En este caso, considero que no existe razón alguna que alegar, para poder justificar, la petición al candidato del documento de Declaración de la Renta del ejercicio anterior. En primer lugar, en dicho documento pueden aparecer datos personales de terceros que, para empezar, no otorgan su consentimiento expreso; Segundo, la empresa en cuestión no está legitimada para conocer y, mucho menos, tratar ciertos datos de la persona que se postula como candidato al puesto ofrecido.
Podría desarrollar en profundidad los argumentos anteriores y continuar alegando argumentos jurídicos en contra de esta manera de proceder, pero este artículo sería demasiado largo y farragoso, por lo que simplemente terminaré con una palabra que, en mi opinión, hay que grabarse a fuego: CALIDAD.

MAR LESMES ARENAS.

MERCADONA

Viernes, 9 de Marzo de 2012

MERCADONA Y EL EMPLEO.

Sin llegar a las alturas siderales de Amancio Ortega, fundador de Zara, que se ha elevado hasta ocupar el puesto del quinto hombre más rico del mundo, según la revista FORBES, el fundador de MERCADONA, Juan Roig, es un emprendedor de primera fila en nuestro país.

El pasado año, cuando la crisis seguía golpeándonos con fuerza, este empresario de nuevo cuño, que presume de ser hijo de un porquero, fue capaz de abrir centenares de nuevos comercios y de crear millares de puestos de trabajo. También sus ventas y sus beneficios han ido para arriba, quizás hasta superando a El Corte inglés.

Los logros de Juan Roig y de MERCADONA son evidentes y merecedores del más sincero aplauso: si cada vez vende más es porque los consumidores compran cada vez más en sus establecimientos y, si lo hacen, es porque prefieren sus productos, por variedad, calidad y precio, a los de otros competidores, grandes o pequeños. Todos estos logros sin duda provienen, en parte, de una mayor productividad. Y a esto no debe de ser ajena la fama que MERCADONA tiene de preocuparse sinceramente por sus trabajadores, todos ellos fijos.

Sin empañar nada de lo que antes se ha dicho, pongamos el foco en el empleo. A igualdad de consumidores y de consumo –y no es momento de crecimiento- lo que vende MERCADONA deben dejar de venderlo otros. Si abre nuevos centros y contrata nuevos trabajadores, habrá que preguntarse por los comercios que, en esas zonas, cierran o bien reducen su plantilla, como consecuencia de la nueva competencia. Es decir, cuando se crean mil empleos por la cadena de supermercados que nos ocupa, ¿cuántos se destruyen en la competencia?

Debe quedar bien claro que las cosas no pueden ni deben ser de otra manera, o habría que seguir trabajando el campo con bueyes y mulas para mantener el empleo, que en la realidad destruyen los eficaces tractores y otras máquinas. El progreso debe continuar y el país se beneficia de las mejoras que ofrecen empresas como MERCADONA, triunfadoras en un mercado libre y competitivo.

Pero rebajemos el triunfalismo, que no el mérito de los triunfadores. Aunque no en todas las ocasiones, en algunas el empleo ni se crea ni se destruye, solo se transforma.

REFORMA LABORAL

Miércoles, 15 de Febrero de 2012

100. LO QUE NOS ESPERA

Ya tenemos otra reforma laboral, cierto que de más calado que otras anteriores. ¿Será la solución del problema del desempleo? Quizás lo mitigue algo: no en vano reduce o facilita la reducción, en múltiples maneras, del coste del factor trabajo y eso, en pura teoría, puede animar a los empleadores a contratar más. Pero no será suficiente.

Solo un gran incremento de la actividad económica podría crear masivamente empleo y eso no está por venir. Al revés, las restricciones presupuestarias que se avecinan y la negativa europea a aliviar nuestra velocidad -casi suicida- de reducción del déficit, conducirán inexorablemente a un paro mayor.

¿Cuándo mejorarán sensiblemente las cosas? Es difícil saberlo, pero pasarán años antes de que suceda. Esta es una previsión negra, pero quizás también realista. ¿Cómo pasar en poco tiempo de una economía basada en el ladrillo a otra más tecnológica y productiva? ¿Alguien lo sabe? No se conseguirá en poco tiempo, sino en mucho y no sin dificultades. Habrá que potenciar la formación y la investigación, justamente en lo que ahora se pretende ahorrar. ¡Craso error!

Además de hacer cuanto se pueda para mejorar la lamentable situación actual, habría que sacar algún provecho de la crisis. A título de ejemplo: no más derroches, ni públicos ni privados; coto a la corrupción, que tanto nos caracteriza, para nuestra vergüenza; dejar de lado el “tanto tienes, tanto vales” (cosa difícil, donde las haya); aprender a vivir más con menos, que no todo se compra, incluso muchos piensan que las mejores cosas de la vida son gratis; ………….. y así, tantas y tantas cosas. ¿Seremos capaces?

Sería maravilloso que, aunque más pobre, lográramos ser un país cada día más feliz. En nuestra mano está y a ello deberíamos dedicarnos con denuedo.

HIPOTECAS: DACIÓN EN PAGO

Miércoles, 8 de Febrero de 2012

SOBRE LA DACIÓN EN PAGO

El desastre que supone para tantas familias la pérdida de su vivienda, por no poder hacer frente a la hipoteca, se ve agravado por el hecho de que, con la caída del mercado y una valoración inicial a menudo inflada, su valor no cubre la totalidad de la deuda y los desahuciados quedan aún deudores de una cantidad de dinero muy importante, que lastra aún más, si cabe, su futuro. Para remediar este fenómeno se plantea la dación en pago.

Con esa fórmula, la pérdida de la vivienda por el impago del préstamo equivaldría a su pago íntegro, no quedando pendiente cantidad alguna. Los bancos y cajas de ahorro se oponen, con la ley en la mano. Está fuera de duda que tienen razón y tampoco está el sector financiero como para que le disparemos en la línea de flotación. ¿Significa eso que la dación en pago es absolutamente inviable?

Desde luego que lo es si se pretendiera aplicarla retroactivamente, como algunos propugnan. Pero no es ningún disparate si la planteáramos a futuro. En primer lugar, podría ser obligatoria o voluntaria y en este último supuesto nada hay que objetar.

¿Podría establecerse como obligatoria? Desde luego que sí. ¿Con qué consecuencias? No todas negativas, como pretenden sus detractores: es cierto que los créditos hipotecarios serían más difíciles de obtener y quizás más caros pero, ¿no ha sido la excesiva facilidad y baratura lo que ha propiciado el desastre?

Lo que cabría esperar de una dación en pago obligatoria es que se imponga la racionalidad y no se preste dinero nunca más con la irresponsabilidad de antaño –por ambas partes- y, en particular, que no se presten cantidades de dinero excesivas, derivadas de valoraciones artificialmente infladas. ¿Es eso malo? ¿No sería entrar en el buen camino? Así lo pensamos algunos.

CLOUD COMPUTING

Martes, 31 de Enero de 2012

¿NOS SUBIMOS A LAS NUBES?

Digo “las nubes”, en plural, porque existen varios tipos para que los empresarios elijamos la que se adapte mejor a nuestras necesidades. Hablo del cloud computing (computación en nube), también nube, que está muy de moda. Sin embargo, hay que ser precavido, se puede subir pero, por si acaso, con paracaídas.

El cloud computing ofrece grandes ventajas, aunque también grandes inconvenientes. Desde mi punto de vista, las desventajas más importantes afectan al Derecho a la Protección de Datos Personales, por el simple hecho de estar catalogado como un Derecho Fundamental.

Dice Iestyn Harris, que no hay que olvidar, que los titulares de los datos que están en la nube, están en la tierra. Lo comparto totalmente. El problema de raíz está en que la tecnología avanza a pasos agigantados. Sin embargo, la regulación normativa nace, en general, como consecuencia de los conflictos que se producen, pero también, de la costumbre y por prevención. Su desarrollo, es lento y, respecto a la Normativa en materia de Protección de Datos, hoy, hasta previsiblemente dentro de, por lo menos, dos años, además no existe unidad de criterios entre los Estados miembros de la Unión Europea y, mucho menos con otros países.

Desde mi punto de vista, lo recomendable es regular la relación jurídica mediante un contrato entre el prestador de servicios de cloud computing y la empresa o autónomo, con el fin de establecer unas cláusulas claras que eviten, en la medida de lo posible, consecuencias indeseadas en perjuicio de nuestros clientes y, por ende, en perjuicio de nuestra empresa. Este contrato será el “paracaídas” al que me refería y, aun así, durante la vigencia del contrato, surgirán conflictos nuevos para los que hará falta alcanzar acuerdos. Por ello, es conveniente dejarse asesorar en la negociación, por un abogado especialista en materia de Protección de Datos Personales y/o Derecho Informático.

MAR LESMES ARENAS

LAS AUTONOMÍAS

Miércoles, 25 de Enero de 2012

¿ES VIABLE EL ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS?

Ahora que la crisis aprieta, muchos se preguntan si nos podemos permitir un Estado con tantos parlamentos, gobiernos y demás estructuras de las comunidades autónomas. Además de ellas y del Estado central, tenemos también ayuntamientos y diputaciones provinciales, es decir, de todo.

Dejando de lado las diputaciones provinciales, ahora muy cuestionadas, nos centraremos en la viabilidad de las autonomías. ¿Nos las podemos permitir? Defenderemos que sí es posible y que el inevitable adelgazamiento del Estado no tiene por qué ser soportado por un único escalón, sino por todos. El Estado Autonómico debe permanecer.

El Estado central, las comunidades autónomas, las diputaciones provinciales y los ayuntamientos, todos tienen que participar de la nueva austeridad que resulta tan necesaria. En todos los escalones hay ineficiencias y despilfarros, ¿o no?

El problema no es tanto si debe haber cuatro, tres o dos escalones de gobierno, sino que todos ellos, sean los que sean, resulten eficaces, eficientes y enemigos del despilfarro al que nos tienen acostumbrados, para nuestra desgracia.

Separemos lo esencial de lo superfluo y obremos en consecuencia. Aunque sean tópicos, vale la pena insistir: menos Fórmula Uno, menos AVES sin viajeros, menos aeropuertos sin aviones, menos edificaciones fastuosas y a menudo poco útiles, menos enchufados -ahora llamados eufemísticamente “personal de confianza”- y menos de tantas cosas que un buen padre de familia –y no digamos un ama de casa- nunca asumiría como gasto en su economía.

Mantengamos las comunidades autónomas, pero adelgazándolas y haciendo lo mismo con todos los escalones del Estado, sin excepción. Si lo hacemos bien, es mucho lo que habremos ganado. Que así sea.

EL DESEMPLEO EN ESPAÑA

Viernes, 20 de Enero de 2012

¿HAY TRABAJO PARA TODOS EN ESPAÑA?

Con nuestra rotunda cifra de desempleados y, más aún, con la escandalosa proporción de jóvenes sin trabajo, esa pregunta está en la mente de todos. ¿Cómo responderla?

En primer lugar, no hay que olvidarse del empleo sumergido, sea cual sea su verdadero volumen. No cabe duda de que es una de las válvulas de escape que permiten a muchos seguir viviendo, además de las redes familiares de apoyo, muy eficaces, al parecer.

Parece mentira que, hasta hace poco y pese a que siempre se mantuvo una cifra no despreciable de parados, España era incluso atractiva para tantos y tantos inmigrantes como vinieron y encontraron trabajo. De eso ya no queda nada. La crisis en general, y la del ladrillo en particular, han dado la vuelta a la situación. ¿Qué hacer?

Con las draconianas medidas de ajuste del déficit público, lo único que cabe esperar es más desempleo, lo queramos o no. Así lo confirman las previsiones de crecimiento –más bien decrecimiento- de la economía en este año y en el próximo.

Solo parece que haya dos formas de crear empleo, una buena y la otra menos buena, por no decir mala. La primera es el crecimiento y ya hemos dicho que está casi descartado en este año y en el próximo. La otra es la reducción del coste del factor trabajo: menores salarios, menores indemnizaciones por despido, etc., etc. Este segundo y poco atractivo proceso sí está en marcha y solo falta ver dónde para y qué resultados da.

Puede conseguirse más empleo, sí, pero con menores remuneraciones y ventajas de todo tipo. Más trabajadores, pero más pobres. Y eso si los empleadores no aprovechan la coyuntura para sustituir el crecimiento del empleo por el de los beneficios, con unos costes laborales cada vez más bajos. Eso generaría aún más desempleo. Un horror.

En resumen, solo el crecimiento asegura la reducción del desempleo. ¿Cómo crecer? Aumentando la competitividad y eso, además de una contención de los costes laborales, supone mejor educación, más I + D + i (ambas cosas ahora en horas bajas) y un esfuerzo significativo de cara a la cantidad y calidad del trabajo. ¿Seremos capaces?

Aparte de desearle acierto al Gobierno, no debemos olvidar que el bienestar de un país depende, por encima de todo, de la suma útil de los esfuerzos de sus habitantes y que, por ello, en nuestra mano tenemos nuestra salvación, aunque no sea cosa de un día.

Trabajo, calidad, austeridad, paciencia, perseverancia,…… Ahí están las claves del éxito. Que no se nos escape.

LOTERÍA DE NAVIDAD

Miércoles, 21 de Diciembre de 2011

 

LA FÁBRICA DE SUEÑOS

 

Unos grandes almacenes americanos, pioneros en su género, se plantearon cuál era su misión u objetivo principal. Al principio, todas las propuestas comenzaban por las palabras “vender” o “ganar”: “Vender toda clase de artículos al mayor número posible de compradores”, “Obtener el máximo beneficio vendiendo toda clase de productos a un público numeroso” y otras por el estilo. Sin embargo, la frase que finalmente triunfó y que mejor recogía el espíritu de la empresa fue la siguiente: “Somos el comprador de la familia americana media”.

 

En efecto, en un país tan extenso y relativamente despoblado como los EE.UU., muchísimas personas tenían difícil la adquisición de todo lo necesario, para lo que tenían que visitar numerosos comercios y hacer costosos desplazamientos. Los grandes almacenes “compraban” para ellos, obteniendo mejores precios y permitiéndoles llevarse todo lo necesario en un solo comercio y con un único desplazamiento. Y éste es la filosofía que perdura en los grandes almacenes e hipermercados. No se “vende”, se “compra” y el cliente simplemente se lleva lo que necesita.

 

¿A qué viene esto? Viene a que los juegos de azar y, en lo que ahora toca y muy especialmente, la Lotería de Navidad, no son sino sueños que se pagan adquiriendo el décimo de la suerte. La Lotería de Navidad es la perfecta fábrica de sueños y sueños es lo que vende el Estado a través del Organismo pertinente.

 

¿Qué es sino sueños lo que compramos al adquirir un décimo? ¿Es que no pasamos los días, hasta el sorteo, “gastándonos” lo que nos puede tocar? ¿Es que no compramos esa felicidad? ¿Es que no pagamos gustosamente por ella?

 

Bienvenida sea la llegada estelar de la “fábrica de sueños”, es decir, de la Lotería de Navidad. Quien más y quien menos somos estos días más felices gracias a ella y soñamos con una vida mejor. Esa misma vida que algunos, solo algunos, conocerán a partir del día 22.

 

Para aquellos a los que no alcance la felicidad del premio, siempre quedará el consuelo de saber que el dinero no asegura la felicidad y que las cosas más importantes de la vida no se compran ni se venden.

 

 

 

VIDEOVIGILANCIA

Martes, 20 de Diciembre de 2011

LA VIDEOVIGILANCIA EN EL PUESTO DE TRABAJO.

 

En ocasiones, al empresario no le queda otra opción que adoptar medidas que pueden suscitar polémica entre sus trabajadores. Una de ellas es la videovigilancia en el puesto de trabajo. Y todo, porque algunos de sus empleados, lamentablemente, se dedican a cualquier cosa menos a trabajar en su puesto, aunque parezca que lo hagan. Como se suele decir, pagan justos por pecadores.

Desde luego, cuando el empresario decide adoptar esta medida, debe compensarle realizar una inversión así en las instalaciones de su empresa, siempre y cuando se den unas condiciones determinadas y se cumplan los Principios Básicos de Protección de Datos Personales. Aunque, bien es cierto, que muchas veces, el empresario, cegado por la situación, así como por falta de concienciación, se salta a la torera toda la Normativa de Protección de Datos de Carácter Personal.

El apartado 3 del Artículo 20 del Estatuto de los Trabajadores, deja claro que el empresario puede adoptar las medidas que estime más oportunas de vigilancia y control para verificar el cumplimiento por el trabajador de sus obligaciones y deberes laborales, siempre y cuando no atente contra la dignidad humana y tenga en consideración la capacidad real de sus trabajadores disminuidos, si los contrata.

Visto así, parece que el empresario, prácticamente, puede hacer lo que le venga en gana. Nada más lejos de la realidad. El empresario, cuando adopta cualquier medida que puede influir en las condiciones laborales de sus trabajadores, ha de cumplir con las normas que la afecten. En este caso, debe cumplir con la Normativa de Protección de Datos Personales.

Para empezar, ha de cumplir con tres Principios Básicos:

·        Principio de necesidad.

·        Principio de proporcionalidad.

·        Principio de idoneidad.

 

Asimismo, ha de cumplir con una obligación básica, que es el Deber de Información.

Por supuesto, existen unos límites que no se deben transgredir:

·       Está prohibida la grabación de conversaciones.

·       Está prohibida la colocación de videocámaras en espacios reservados, como aseos y vestuarios.

·       En el plazo de un mes desde la grabación de las imágenes, se debe proceder a su destrucción.

En definitiva, el empresario puede adoptar las medidas que considere convenientes para vigilar y controlar a sus empleados pero, al mismo tiempo, debe respetar unas normas que, no olvidemos, protegen Derechos Fundamentales. Esto no sería necesario, si algunos trabajadores se dedicaran a lo que tienen que hacer en su puesto, trabajar.

Mar Lesmes Arenas

 

 

PRESOS ETA

Miércoles, 14 de Diciembre de 2011

LOS PENADOS DE ETA

 

 

Nada de “presos de ETA”. Que una persona esté presa no nos aclara el motivo de estarlo y esta denominación –interesada y tendenciosa- solo trata de ocultar la realidad: no se trata de “presos” a secas, sino de “penados”, es decir, de personas que han tenido un juicio justo con todas las garantías y han sido condenados por la comisión de uno o varios delitos, en este caso muy a menudo de sangre.

 

¿Qué hacer con ellos, ahora que ETA dice haber dejado inactivas sus armas? Desde luego nada con carácter general, sobre todo teniendo en cuenta que la Constitución no lo permite. Y, por lo que nos parece, tampoco nada con los responsables de delitos de sangre de los que hayan resultado muertos o heridos. Que paguen por ello, como cualquier otro delincuente peligroso. Eso es lo que son, con ideología o sin ella.

 

Entonces, ¿no hay que hacer nada por los penados de ETA? No decimos eso. Podrían estudiarse -con lupa, eso sí- indultos para los penados que no lo hayan sido por delitos de sangre y que muestren arrepentimiento y deseos de reinsertarse en paz. Pero con calma y sin atropellarse. Es mucho el daño que han infligido a la sociedad y ésta debería administrar bien su clemencia. Decimos bien: clemencia, la que ETA no tuvo con sus víctimas. No se trata de derechos, no hay tal.

 

Sobre todo, debe quedar claro que se perdona, pero no se olvida. Las viudas, huérfanos y demás víctimas de ETA deberán estar seguros de que la sociedad no olvida a sus hijos predilectos que fueron objeto de tanta sinrazón.